martes, 8 de febrero de 2011

VOLCÁN DE CHOCOLATE


Aquí os traigo un postre buenísimo, el volcán de chocolate, una delicia de esas que yo no me canso de comer una y otra vez, vamos que me comería 4 al día y nunca me cansaría. De este tipo de postre hay 2, uno es el Coulant y otro el volcán, la diferencia entre uno y otro son las siguientes:

COULANT
Fue patentado por Michel Bras en 1980, hace una pastilla de ganache sólida y prácticamente congelada que pone en el centro de la preparación antes de hornear, así el corazón es un chocolate sin harina ni huevo derretido. Muy bueno y algo más laborioso.

VOLCÁN
El relleno es la misma preparación que no llega a hornearse y por lo tanto sale líquido el interior al partirlo.

PARA LOS QUE OS INICIAIS EN EL MUNDO DE LOS COULANT O VOLCÁN:

Podríamos decir que es una receta muy sencilla y deliciosa, solo hay que practicar un poco al principio pues el horno de cada uno puede variar el tiempo de horneado, podría ser que a la primera os salga muy bien o podría ser que necesitéis repetir pues quizá os salga demasiado hecho y el interior no salga liquido o todo lo contario. Así que os aconsejo que primero hagáis uno solo en el horno a modo de conejillo de indias y probar a ver que tal. A partir de ahí hacéis el resto. Puesto que un minuto que os paseis ya no saldrá líquido y un par de minutos menos y será tan líquido que no podréis ni sacarlos de los moldes de lo pegados que estarán. Es FUNDAMENTAL el tiempo, a mí me quedan perfectos con 10 minutos pero por favor probar antes a hornear uno solo y de ahí sacáis conclusiones para poder hacer el resto. Si los dejáis demasiado se convertiran en magdalenas.

Debéis desmoldarlo en caliente, con mucho cuidado de que no se rompa al sacarlos de sus moldes y por supuesto de no quemaros.
Es importante tomarlo caliente o como mucho templado pero siempre tirando a caliente ya que conforme pasan los minutos el interior es menos líquido.

Este es un postre que no espera a nadie, hay que hornear y comer, nada de dejarlos rato y más rato porque conforme pase el tiempo el centro dejará de estar líquido.

También podéis hacer la mezcla, verter en los moldes y congelarlos, así siempre los tendréis a mano para alguna visita o para un momento de dulce capricho, luego solo es descongelar unos minutos y hornear. Si están totalmente congelados al meterlos en el horno necesitarán un par de minutos más de horno. Aunque yo he probado a hacerlos de una forma y otra me quedo con la de hornearlos totalmente descongelados. Me aclaro más así, no por otra cosa.

*Os dejo el enlace al delicioso Volcán de dulce de leche y chocolate.


NOTA:

Si no os apetece el interior crudo, lo que hay que hacer es una ganache de chocolate, ponerlo en una cubitera, congelarlo y cuando hagamos el coulant ponemos este cubito en el centro (semi descongelado) y horneamos, en este caso hay que hornear un poco más de tiempo para que el bizcochito se haga completamente, así lo que queda líquido es una crema de chocolate y nata no la misma preparación como en este caso.

Hecho de esa forma es el auténtico Coulant!


 Y ahora sin más vamos a lo que vamos:

INGREDIENTES:

5 RACIONES (aunque depende del tamaño de los moldes)

100 GR. DE CHOCOLATE NEGRO
100 GR. AZÚCAR GLAS
2 HUEVOS
50 GR. HARINA
90 GR. MANTEQUILLA (YO, MARGARINA LIGHT)

OPCIONAL: Se puede poner un chorrito de licor, por ejemplo grand marnier,
en ese caso añadiremos una cucharadita más de harina


*MANTEQUILLA Y HARINA O CHOCOLATE EN POLVO PARA LOS MOLDES
*5 MOLDES DE FLAN DE METAL (cuando los hago en moldes de silicona se me pegan)


PREPARACIÓN:

Batir los huevos con el azúcar hasta que blanquee. Incorporar poco a poco la harina, batiendo enérgicamente con la batidora de varillas o a mano.

Derretir el chocolate junto con la mantequilla al baño maría o al microondas.
Cuando el chocolate esté fundido y bien mezclado con la mantequilla lo añadimos a la preparación anterior, mezclar todo muy bien.

Repartir en los moldes, enmantequillados y enharinados.

Cocer en el horno precalentado a 200 grados durante 10 minutos.
Yo los he cocido con aire.

**Si no los sacamos del horno y de sus moldes enseguida, seguirán cociéndose y el interior no resultará tan líquido.


Buen provecho!!