martes, 11 de noviembre de 2014

GALLETAS DE MANTEQUILLA


Hoy os traigo unas deliciosas galletas de mantequilla que creo gustan a todo el mundo, al menos las caseras. Lo bueno que tienen es que son taaaaaaan fáciles que las pueden hacer hasta los niños y os aseguro que les encantará. Lo ideal de ellas es que se pueden adornar y hacer de mil formas y ahora que dentro de poco tenemos la Navidad aquí son perfectas para servir en esas largas sobremesas familiares y si les hacemos un agujerito arriba las podemos colgar del árbol. De todas formas si os da pereza decorarlas, solas están divinas y si os apetece añadir algún sabor quedan muy bien con un poquito de ralladura de limón o naranja, aunque lo suyo es que sepan a mantequilla.


Esta receta la tengo de toda la vida, es otra de esas maravillas que hacían mi abuela y mi madre, así que imaginaos el cariño que le tengo, aunque tampoco es que os descubra América ya que las galletas de mantequilla llevan estos mismos ingredientes en todas partes del mundo. 

Tengo muy buenos recuerdos con estas galletas, me recuerdo a mí misma en la cocina de casa con mi madre y mi abuela haciéndolas, yo no las cortaba con cortapastas sino que hacía formas de muñecos con las manos, luego les hacía los ojitos, la naríz y la boca con la ayuda de un palillo y ahí me quedaba mirando a través del cristal del horno a ver como se doraban :-D 
¡¡Qué tiempos aquellos!!

Espero que os gusten, desde luego que si las probáis se quedarán en vuestro recetario habitual, ya os lo digo yo. :-)



INGREDIENTES

-150 gr. de MANTEQUILLA a temp. ambiente
-125 gr. de AZÚCAR
-1 HUEVO a temperatura ambiente
-270 gr. de HARINA
-1 cucharadita de VAINILLA LÍQUIDA

ELABORACIÓN:

-En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar y batimos hasta que ambos ingredientes se unan y quede cremoso. Añadimos el huevo entero y la vainilla y seguimos batiendo hasta que esté bien integrado. Finalmente agregamos la harina y mezclamos todo muy bien, debe despegarse de las paredes del bol. la textura debe quedar manejable, en el caso de que quede muy blando añadiremos más harina, sin pasarnos ya que el exceso de harina endurece las masas. 
Para que nos sea más fácil, sacaremos la masa del bol, enharinaremos la mesa de trabajo y terminaremos amasando ahí.
Formamos una bola que taparemos con film de cocina e introduciremos en el frigorífico 2h. (incluso hay quién lo deja toda la noche), si tenemos prisa se puede adelantar poniéndolo en el congelador unos 25 minutos más o menos.

-Pasado ese tiempo, sacaremos del frigorífico o del congelador y amasaremos un instante para ablandar un poquito la masa. 
Sobre papel de horno ponemos la masa, cubrimos con film de cocina y con un rodillo aplanamos dejando la masa de ½ centímetro de grosor o un pelín más.
Con ayuda de unos cortadores de galletas vamos cortando nuestras galletas. Si no tenemos cortadores se puede usar algún vaso pequeño.

-Ponemos las galletas en una bandeja de horno que ya tendremos forrada con papel de horno. Si queremos poner bolitas de adorno lo haremos ya, antes de que se enfríen demasiado, a continuación introduciremos en el frigorífico (bandeja y todo) durante 15-20 minutos para que se endurezcan. Si se tiene prisa, lo que yo hago es sacar uno de los cajones del congelador y meto la bandeja allí unos 8 minutos, en ese tiempo consigo que las galletas se endurezcan lo suficiente y todo lo que tengo dentro del cajón del congelador que he sacado no llega a descongelarse ni un poquito.

-Mientras, precalentamos el horno a 180ºC. puede ser con calor arriba y abajo o con aire, yo las horneo con aire.

-Horneamos durante 12-15 minutos, aunque a los 10 minutos debemos vigilar por si acaso se tuestan demasiado, en ese caso sacaremos cuanto antes para que no se quemen.

-Las ponemos sobre una rejilla a enfriar.



IDEAS DE DECORACIÓN:

-Con lacasitos...con anises de colores...con azúcar de colores por encima... etc. Si ponemos este tipo de adornos hay que apretarlos un poquito para que se agarren a la masa, se deben poner en cuanto las cortamos con los cortapastas, antes de meterlas en el frigo. para hornearlas.

-A mí me gusta derretir chocolate de cobertura que puede ser con leche, puro o incluso blanco y bañar algunas galletas con él una vez hornadas y frías, quedan deliciosas!.

-Más ideas: Haciendo una hendidura con el dedo en el centro de la galleta sin llegar hasta el final, una vez horneadas se puede rellenar ese agujero con vuestra mermelada favorita y volver a meter en el horno apagado pero aún caliente 2 minutos y quedan genial. 

-También las podríais decorar con alguna glasa de color por encima una vez horneadas y frías, incluso se puede poner pepitas de chocolate a la masa. 

-Otra cosa que queda muy bien es dividir la masa en dos y a una de ellas añadirle un par de cucharadas de cacao en polvo, amasar bien para que el cacao se integre perfectamente. Una vez las masas frías, las aplanaremos por separado dejándolas de medio centímetro de grosor, entonces pondremos una encima de la otra y enrollamos como si de una brazo de gitano se tratase y cortamos en rodajitas. Quedan muy chulas así. Aunque tenéis que tener cuidado con estas porque suelen tostarse mucho en el horno.




Buen provecho!!